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Giardias, definicion, causas, sintomas, tratamiento, prevencion

abril 1, 2020
Giardias lamblia

Qué es Giardias?

Giardias lamblia es un protozoo flagelado que fue inicialmente observado por Van Leewenhoek en 1681, y posteriormente detallado por Vilein Lamb en el 1859. Aunque durante mucho tiempo se pensó que era un comensal humano, no es hasta los años 60 que se comienza a conocer claramente que puede provocar diarreas y malabsorción en el hombre. Este parásito constituye una de las principales infecciones intestinales del hombre, y está presente en forma endémica aun en países desarrollados. Puede llegar a producir brotes de infección a través de la ingestión de aguas o alimentos contaminados, y por transmisión de persona a persona como en las guarderías infantiles.

Clasificación taxonómica de Giardias:

G. lamblia es un protozoo flagelado que ha sido clasificado taxonómicamente como se refiere a continuación:

  1. Reino: Protista.
  2. Subreino: Protozoarios
  3. Phyllum: Sarcomastigophora.
  4. Subphyllum: Mastigophora.
  5. Clase: Zoomastigophorea.
  6. Orden: Diplomonadida.
  7. Familia: Hexamitidae.
  8. Género: Giardias.
  9. Especie: lamblia.

Los quistes son entre redondos u ovales y miden de 8 a 14 por 7 a 10 micras Cada uno de ellos tiene cuatro núcleos y contiene estructuras como axonemas y cuerpos medianos. Los flagelos, al igual que los axonemas, están enrollados. Los trofozoitos tienen simetría bilateral, miden de 10 a 20m de largo por 5 a 15 micras de ancho, y tienen la forma de “una gota lagrimal” cuando son vistos en sentido dorsal o ventral.

Son convexos en sentido dorsal y presentan un disco suctorial cóncavo en su porción ventral. Poseen cuatro pares de flagelos dispuestos simétricamente. De ellos, dos son anterolaterales, y dos posterolaterales, dos ventrales y un par caudal, los que tienen su origen en ocho cuerpos parabasales colocados simétricamente en la línea media, a la altura del borde superior de los núcleos. Además presentan dos axonemas y dos cuerpos medianos. Los trofozoitos tienen dos núcleos que son idénticos, ambos ovoides y con el endosoma central bien diferenciado.

Estos protozoos contienen cinco cromosomas y son poliploides. Algunas estructuras, tales como las mitocondrias, el retículo endoplásmico rugoso y los nucléolos no han sido identificadas, lo que conforma la hipótesis de que este organismo es un eucariote primitivo. En realidad tres especies de Giardias han sido descritas basado en las diferencias identificables de los cuerpos medianos, las que pueden ser apreciadas por el microscopio óptico. Estas especies, según Filice, son Giardias agilis procedente de anfibios; Giardias muris, de roedores, aves y reptiles; y Giardias lamblia (también llamada G. intestinalis o G. duodenalis) procedente de mamíferos. Existen dos especies adicionales que son indistinguibles de G. lamblia por el microscopio de luz: G. ardeae (de garzas) y G. psittaci (de cierto grupo de aves), las que han sido identificadas a partir de las diferencias morfológicas en el examen, por el microscopio electrónico.

G. lamblia, se encuentra en animales domésticos como gatos y perros, así como en una variedad de animales silvestres como los castores, que han sido implicados en brotes de transmisión hídrica.

Ciclo de vida de las Giardias

El ciclo de vida está compuesto de dos estados fundamentales: el trofozoito y el quiste. El quiste es la forma infecciosa de este protozoo y es relativamente inerte y resistente a los cambios ambientales, aunque puede ser destruido por la desecación y el calor. Sin embargo, es viable en agua fría hasta por 16 días, y es resistente a las concentraciones de cloro utilizadas habitualmente en los sistemas de acueductos.

Después de la ingestión, ocurre la exquistación que comienza en el estómago y se completa en el duodeno, como resultado de la exposición al pH ácido del estómago y a las enzimas pancreáticas quimiotripsina y tripsina, y producen dos trofozoitos (estado vegetativo) de cada quiste. Los trofozoitos se replican en las criptas del duodeno y en la porción superior del yeyuno, y se reproducen asexualmente por fisión binaria o bipartición. Algunos de los trofozoitos pueden enquistarse en el íleon, posiblemente como resultado de la exposición a sales biliares o a la ausencia de elementos nutritivos como el colesterol.

Las infecciones experimentales han demostrado que la infección puede establecerse con inóculos tan pequeños como un trofozoito o 10 quistes. Los quistes han aparecido en las heces entre 5 y 41 días posteriores a la infección experimental, y entre 2 y 3 semanas en viajeros que retornan de áreas endémicas.

Patogenia de las Giardias

En los casos sintomáticos, se ha observado aplanamiento de las microvellosidades, infiltración linfocítica y malabsorción. En ocasiones, este acortamiento de las microvellosidades recuerda al de la enfermedad celíaca, sobre todo en individuos con hipo-gammaglobulinemia; sin embargo, no se ha observado invasión hística y a veces se ve un gran número de trofozoitos en las criptas duodenales sin evidencias de trastornos patológicos.

La presencia de una toxina no ha sido bien demostrada hasta la fecha, y no existen otros mecanismos potenciales identificados a través de los cuales el protozoo pueda causar diarrea. Otros mecanismos propuestos incluyen disrupción del borde en cepillo y procesos inmunopatológicos, además de que se plantea la interferencia mecánica por efecto de tapizado, que pueden producir los trofozoitos adheridos al duodeno, acompañados de la inflamación catarral consecuente.

La respuesta inmunitaria desempeña un importante papel en la patogenia a nivel de la mucosa intestinal. Al menos, 20 polipéptidos con un rango de peso molecular que va de 14 a 125 kDa han sido identificados a partir de extractos crudos de trofozoitos. Varios estudios han reportado que el polipéptido de 82 kDa es el antígeno mayor de superficie en los trofozoitos. Los aislamientos de diferentes áreas geográficas tienen semejanzas antigénicas.

Los antígenos de quistes detectados en heces humanas tienen pesos moleculares que varían entre 21 y 49 kDa. Otras moléculas producidas por el protozoo son las proteínas de choque térmico (heat shock proteins), las lectinas, las giardinas, las tubulinas y las quitinas. La variación antigénica ocurre en la giardiosis y ha sido reportada tanto in vivo como in vitro. Los antígenos variables de superficie han sido localizados en la membrana superficial de los trofozoitos; la mayoría de ellos tienen una estructura con abundantes residuos de cisteína.

La inmunidad innata desempeña un papel para el control de la infección. En la inmunidad adquirida, ambas vertientes del sistema inmunológico, la humoral y la celular, tienen una importante función para el control de la infección. Los anticuerpos IgM, IgA e IgG específicos cumplen un papel mayor, tanto como las células T, los macrófagos y los neutrófilos. Los componentes accesorios del sistema inmunológico, tales como el complemento, son importantes. Pocos estudios se han desarrollado para averiguar el papel de las citoquinas. La resistencia adquirida frente a la giardiosis ha sido bien documentada solo en modelos animales.

Se ha reportado que Giardias puede deprimir el sistema inmunológico de los hospederos infectados. La infección es más severa en las personas afectadas por hipogammaglobulinemia. Sin embargo, la infección no es más severa en los pacientes afectados por otros agentes infecciosos que pueden deprimir el sistema inmunológico, como los afectados por el VIH. Por diversas razones, la sensibilidad de los ensayos serológicos para detectar anticuerpos contra Giardias es baja, aun cuando se utiliza el suero de pacientes con casos clínicos probados.

¿Cuáles síntomas de las Giardias?

  1. Colicos Abdominales.
  2. Diareas severas.
  3. Perdida de peso
  4. Malabsorción intestinal
  5. Nauseas
  6. Metorismos
  7. Perdida del apetito.
  8. En los pacientes con hipogammaglobulinemia, la enfermedad puede ser más grave, con tendencia marcada a la cronicidad y a la malabsorción. Esto es más evidente en las personas con deficiencias de la IgA secretora.
  9. Intolerancia a la lactosa.
  10. Urticaria
  11. Artritis reactiva
  12. Muy extrañamente bronquitis y retinitis alergica y enfermedad biliar.
  13. Trastornos de crecimiento en edades pediatricas.

¿Cómo se Diagnostica las Giardias?

Aunque el examen microscópico de las heces es el método más práctico y efectivo para establecer la presencia de la infección en el hombre, la excreción de quistes puede ser errática, lo que pudiera llevar a falsos negativos. Por esta razón, es importante la realización de exámenes seriados con el fin de aumentar la sensibilidad.

El examen microscópico de las heces consume tiempo y requiere muchas veces de buena calificación y experiencia del personal que realiza el diagnóstico; los quistes y trofozoitos de Giardias se pueden observar en frotis húmedos directos o con coloraciones permanentes. En ocasiones se ha descrito la presencia de quistes retraídos que pierden su estructura normal y toman una coloración anormalmente azulosa o grisácea hialina con la coloración de Lugol.

El empleo de métodos parasitológicos de concentración como el método de Ritchie (formol-éter//acetato de etilo) o el de Faust (sulfato de zinc) aumenta considerablemente la sensibilidad del examen parasitológico. Algunas sustancias tales como bario, antiácidos, laxantes oleosos y enemas, pueden dificultar los exámenes de heces.

En casos de alta sospecha clínica, en los que los exámenes seriados sean negativos, se puede examinar el contenido duodenal por sondaje o intubación directa, por visualización endoscópica, por biopsias o por el empleo menos invasivo de la cápsula del Entero-Test® (cuerda de Beal).

Algunos ensayos inmunoenzimáticos sobre fase sólida (ELISA) han sido desarrollados para la detección de antígenos de Giardias en heces, como el que emplea anticuerpos contra el antígeno GSA-65 de G. lamblia. Estos han demostrado una sensibilidad y especificidad comparables a los exámenes microscópicos de alta calidad, pero son más sencillos y consumen menos tiempo cuando un gran número de muestras tienen que ser analizadas. Es bueno aclarar que hasta el momento, estos ensayos comerciales son caros y los reactivos son difíciles de conseguir, sobre todo en países subdesarrollados.

Una gran variedad de nuevas tecnologías ha mostrado ser prometedora en evaluaciones recientes. Por ejemplo, se han desarrollado métodos para extracción de los ácidos nucleicos de los quistes, y una prueba de reacción en cadena de la polimerasa con el uso de adecuados primers, lo que permite detectar la infección y determinar el biotipo de Giardias.

Epidemiología

Este es uno de los protozoos más comunes del hombre a nivel mundial. Estudios realizados en ciertos países subdesarrollados han verificado que a la edad de 3 años todos los niños han sido infectados en esas poblaciones. En países desarrollados, aunque la infección ocurre menos frecuentemente, constituye un importante problema para la salud pública. En los Estados Unidos, por ejemplo, donde la prevalencia de infección parece estar incrementándose, esta es la principal causa de brotes de enfermedad diarreica asociados con agua potable y es responsable de un estimado mínimo de 4 000 admisiones hospitalarias al año.

Otros estudios realizados en latinoamericano han señalado que casi 20 % de los niños que asisten a guarderías infantiles están infectados por G. lamblia. Otras investigaciones probaron que esta tasa era similar a la de los niños de las mismas edades (1 a 5 años), que no asistían a guarderías, por lo que se plantea que estas tasas están más relacionadas con el fenómeno de la edad que con la asistencia a este tipo de institución educacional; y estos resultados son reproducibles en muchas áreas geográficas y en una gran cantidad de estudios epidemiológicos.

Por otra parte, se ha evidenciado que existe una pequeña cantidad de niños que asisten a guarderías infantiles con una tendencia o “predisposición” a la infección por G. lamblia, y en ellos se encontró una mayor asociación con síntomas clínicos tales como diarrea; sin embargo, no se conocen bien aún, los factores del parásito, del hospedero o del medio, que están involucrados en la génesis de este fenómeno.

En países subdesarrollados, los factores de riesgo para adquirir la infección no están bien definidos. Las infecciones ocurren más frecuentemente en niños que en adultos, con especial énfasis en los preescolares, aunque no está claro aún si esto es debido a una mayor exposición a la parasitosis en la niñez temprana o al desarrollo de inmunidad en la niñez más tardía, después de repetidas exposiciones.

Los lactantes parecen estar más protegidos, y esto pudiera deberse al efecto de la leche durante la lactancia materna o por una menor probabilidad de ingerir quistes.

La infección por Giardias puede ser transmitida por el agua o los alimentos, y la vía fecal-oral se puede complementar de persona a persona. Sin embargo, poco se conoce acerca de la importancia relativa de las diferentes rutas de la infección.

En los países desarrollados los factores de riesgo para la infección incluyen el pertenecer al grupo de 1 a 4 años de edad, asistir a guarderías infantiles, ingerir agua no filtrada, viajar a países donde la infección es altamente endémica, las prácticas de sexo oral-anal, y la presencia de ciertas condiciones médicas tales como la hipogammaglobulinemia.

Organismos similares a Giardias se encuentran en una gran variedad de animales. En estudios experimentales, varias especies de animales han sido infectadas con aislamientos de este protozoo obtenidos de humanos y otras especies de animales. Aunque los castores han sido implicados en brotes de transmisión hídrica, no está claro si los humanos pueden ser infectados con aislamientos de Giardias procedentes de animales. La identificación de animales reservorios puede tener importantes implicaciones para el control de la transmisión de Giardias.

Medidas de prevención de Giardias

  1. Mantener una buena higiene en las manos.
  2. Evitar comerse las uñas y/o llevarse la mano a la boca.
  3. Consumir alimentos previamente descontaminados (lavados) y bien cocidos.
  4. Ingerir (beber) todo el tiempo agua potable; incluso es recomendable que a la hora de cepillar los dientes uso de agua potable.
  5. Consumir alimentos balanceados y en buenas medidas favorece nuestra respuesta inmune.  
  6. Gestionar tener nuestro hogar, paredes y pisos aseados.
  7. Evadir el contacto directo con tierra sin la debida protección en caso de ser necesario o arena y principalmente si no conocemos su procedencia porque pueden contener restos de materia fecal.
  8. Importante Evadir consumir alimentos en la calle o establecimientos que no posean las medidas adecuadas salubridad.

Utilizando estas prácticas medidas estas protegiendo tu Salud, pero también la de los tuyo, sobre todo, los niños, quienes tienen mayor probabilidad de padecer de sufrir la enfermedad.

Ahora ya sabes cómo evitar la infección de este tipo de enfermedades continúa reproduciendo estas medidas de prevención, pero, sobre todo, adquirir conocimientos e informado sobre las principales causas y consecuencias a las demás personas contribuimos a un mundo mejor.

Tratamiento de Giardias

Un buen número de tratamientos ha sido empleado para los pacientes sintomáticos. Los 5-nitroimidazoles son las drogas de elección. Algunos productos de este grupo tales como el tinidazol y el secnidazol se han utilizado en dosis única, pero en ciertos países estos fármacos no se consiguen.

Algunos compuestos antihelmínticos del grupo de los benzoimidazoles, como el mebendazol, fueron ensayados con resultados prometedores al principio, pero los estudios posteriores demostraron una baja eficacia. Otros estudios preliminares señalaron una buena eficacia in vitro del antihelmíntico albendazol, pero en ensayos clínicos posteriores y en nuestra propia experiencia se llegó a la conclusión de que su eficacia es inferior a la de las drogas antigiardiásicas clásicas. Otra droga de este grupo, el fenbendazol, ha tenido buenos resultados en ensayos preliminares con modelos animales como el perro; sin embargo, su eficacia en humanos debe ser mejor evaluada aún.

La quinacrina, que fue uno de los primeros fármacos efectivos para el tratamiento, se ha dejado de usar en algunos países por las reacciones secundarias que puede producir en determinados pacientes.

En la tabla 78.1 se reflejan los principales fármacos utilizados en el tratamiento de la giardiosis, así como sus dosis más recomendadas tanto en pacientes adultos como en niños.

Tabla 78.1. Principales fármacos utilizados en el tratamiento de giardiosis

FármacoDosis para el adultoDosis pediátrica
Metronidazol *250 mg, 3 v/día por 5 días15 mg/kg en 3 dosis por 5 días
Clorhidrato100 mg, 3 v/día por 5 días6 mg/kg en 3 dosis por 5 días
Tinidazol2 g en dosis única50 mg/kg en dosis única (máximo 2 g)
Furazolidona100 mg 4 v/día por 7-10 días6 mg/kg en 4 dosis por 7-10 días
Paromomicina25-30 mg/kg/día por 7 días25-30 mg/kg/día por 7 días
Secnidazol30 mg/kg/día. Una dosis oral2 g en dosis única oral
Albendazol400 mg/día por 5 días400 mg/día por 5 días

Leyenda: * Fármaco de elección; v: veces.

Otros productos como la cloroquina, pirimetamina, mefloquina, rifampicina, azitromicina, y algunas tetraciclinas como la doxiciclina, han sido ensayados in vitro y han demostrado algún grado de actividad. Según nuestra experiencia en un ensayo clínico reciente, la cloroquina mostró una actividad similar al tinidazol y superior al albendazol. Además se han empleado otros nuevos productos, que necesitan ser mejor evaluados, como la nitazoxanida, un derivado nitrotiazol, que se han utilizado con éxito en las primeras evaluaciones en humanos. Otros productos naturales, como los propóleos, también se han empleado con resultados muy variables. En la actualidad se continúan los estudios, tanto con productos de origen vegetal como sintéticos con el fin de buscar medicamentos cada vez más eficaces, con pocas reacciones colaterales y que puedan, si es posible, ser eficaces en dosis únicas.

RESUMEN

G. lamblia (G.intestinalis) es un protozoo flagelado que fue observado por primera vez por Van Leewenhoek en 1681, y más detalladamente descrito por Lamb en 1859. Aunque durante mucho tiempo se pensó que era un comensal para el hombre, hoy en día se conoce claramente que le puede producir diarreas y malabsorción. Este parásito constituye una de las principales infecciones intestinales del hombre, y está presente en forma endémica hasta en países desarrollados. Sin embargo, puede llegar a producir brotes a través de la ingestión de aguas o alimentos contaminados, y por transmisión de persona a persona en algunos lugares como en las guarderías infantiles.

Existe una gran controversia sobre el origen de las diferentes especies, por lo que se discute la especificidad del huésped y la posibilidad de que constituya una zoonosis. La dinámica de transmisión se modifica día a día. Numerosos tratamientos han sido empleados y los de elección son la quinacrina, que fue uno de los primeros, y las drogas 5-nitroimidazoles dentro de las cuales resalta el metronidazol. A pesar de todos los avances alcanzados en los últimos años, aún existen numerosas incógnitas sobre este parasitismo, que van desde algunos fenómenos clínicos, patológicos y evidencias epidemiológicas, hasta la búsqueda de nuevas drogas que sean sobre todo eficaces en dosis únicas.

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