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Que es AMEBIASIS, AMEBA, causas, sintomas, diagnostico, Tratamiento

marzo 22, 2020
AMEBA

Amebiasis

La amebiasis: Es la Contaminación parasitaria causada por Entamoeba histolytica (amebas), generando diferentes cuadro clínico en el sistema digestivo.

Causa de la Amebiasis?

La Entamoeba Histolytica – ameba: Es un organismo del reino animal unicelular, de la rama prozoario. Capaces de provocar cuadros de disentería amebiana y de absceso hepático amebiano. Se caracteriza por 2 presentaciones: trofozoíto móvil y el quiste inmóvil.

El trofozoíto se haya habitualmente dentro de los intestinos y fueras de ellos y en las evacuaciones liquidas.

El trofozoíto formado adulto presenta solo un núcleo, con una cromatina fronteriza bien deslindada y un sobresaliente nucléolo medio con cuerpos cromatoidales corpulentos en forma de rayas. Su tamaño es de 15 a 60 micras.

Los quistes prevalecen en las evacuaciones que no son liquidas. No resisten mucho y se eliminan fácilmente por el calor y la deshidratación, pero sobreviven al cloro.

El quiste de 4 núcleos es de importante criterio diagnóstico, ya que constituye la forma infestante, mide de 3.5 a 20 micras.

Ciclo evolutivo de la Entamoeba Histolytica – ameba:

Carece de etapas sexuales y de hospederos intermediarios. La infección entra a la vida digestiva a través de la ingestión de quistes tetranucleados, muy resistente a el pH ácido del estómago del anfitrión, por lo que la desenquistación tiene lugar en el intestino delgado, adonde realizan un importante función, la alcalinidad del medio o la acción de enzimas digestivas, siendo posible que se entrelacen sus acciones y logren la debilitación de la pared quística, del cual emerge una ameba multinucleada la que denominaremos trofozoíto metacíclico, la cual por división de su núcleo da origen a un segundo trofozoíto metacíclico que presenta 8 núcleos , cada uno de estos núcleos se encierra de una parte del citoplasma dando lugar a  8 chiquillas amebas o trofozoítos.

Estos trofozoítos con sus chances de utilización de su capacidad molecular lítica presente en su membrana y en su citoplasma se alimentan de bacterias  y otras células que hacen contacto con su superficie, se continúan multiplicando hasta que por circunstancias todavía desconocidas pueden invadir la pared del intestino grueso o llegar a hacer migraciones a órganos y tejidos cercanos o alejados, siendo migración ciertamente innecesaria para su ciclo de vida, ya que por no tener quistes, no contribuye a la perpetuidad de la especie.

Los trofozoítos habitualmnte siguen, la más de las veces, su evolución en la luz intestinal, pierden sus vacuolas alimenticias, así como otras inclusiones citoplasmáticas, se condensa su citoplasma y forma el quiste inmaduro, cubriéndose con una cápsula protectora y se convierte en quiste inmaduro, se divide dos veces más y da lugar al quiste tetranucleado.

Epidemiología de Amebiasis

Se valora que el 10 % de la población Mundial está infectada por este protozoo, aunque no tiene la misma mortalidad de otros parásitos. Las fuentes de infección son:

  • Portadores asintomáticos.
    • Contaminación de alimentos líquidos.
    • Manipuladores de alimentos.
    • Contaminación por excretas de moscas u otros insectos.
    • Uso de excretas humanas como abono.
    • Falta de higiene, hacinamiento etc.

Según lo antes expuesto se determina que principal vía de transmisión es la fecal-oral.

Durante las relaciones contra natura puede ocurrir la transmisión anal-oral, siendo esta transmisión de alta prevalencia entre parejas del mismo sexo.

La infección por E. histolytica es inmensamente propagada en el mundo, siendo más habitual en países tropicales y de ellos en aquellas áreas de peor sanidad.

La prevención envuelve todas las posibilidades de que lo planteado en fuentes de infección sea eliminado. Debe tratarse a todo caso diagnosticado.

Sintomas de Amebiasis

Los quistes engullidos evolucionan a trofozoítos en el íleon, pero tienden a colonizarse en el ciego y el colon, invaden el epitelio colónico y segregan enzimas que causan necrosis focal, así como provocan una inflamación no muy severa como la lesión, toma la capa muscularis, provoca una úlcera típica que se denomina en botón de camisa  o lágrima, pudiendo llegar a destruir largas áreas del epitelio intestinal.

Los trofozoítos progresan hasta la submucosa para invadir la circulación portal, siendo esta la más frecuente vía de invasión sistémica después puede pasar al hígado, siendo este sitio el más frecuente de la enfermedad sistémica.

Los elementos que concurren en la patogenia de esta enfermedad provocan en quienes la padecen, si es aguda la forma disentérica, la que se caracteriza por heces muco-pio-sanguinolentas, acompañadas de molestias abdominales bajas, flatulencia y tenesmos.

La amebiasis crónica posee sintomatologías más atenuadas, como diarrea esporádica, agotamiento y pérdida de peso. Puede ser asintomática, en los llamados portadores sanos.

Absceso Hepático:

Se caracteriza por dolor constante en la zona superior derecha del abdomen, acompañado de pérdida de peso, fiebre de moradas a elevadas transformando al hígado en órgano blando y aumentado de tamaño.

Los abscesos en el  lóbulo derecho del hígado, hay probabilidades de lesionar al diafragma y ocasionar enfermedad pulmonar.

Puede haber infección perianal tanto en hombre como en mujeres, con toma de áreas extensas y también en las boca de las colostomías.

Hay posibilidades de formar un ameboma, que es una excavación intestinal o incluso un megacolon tóxico

En ocasiones la úlcera sana naturalmente o por el uso de tratamiento.

E. histolytica, tiene un grupo de pequeños péptidos, que son proteínas formadoras de poros o ameboporos, los que dan lugar a tres isoformas, amebaporo A, B y C de acuerdo a su secuencia aminoacídica.

La producción de un amebaporo por E. dispar (una de las isoformas) se relaciona con mecanismos microbicidas intracelulares de esta especie, que tiene una secuencia aminocídica  con 95 % de homología a el amebaporo A de E. histolytica.

Los amebaporos aislados de gránulos de E. histolytica tienen paralelismo significativa con las actividades líticas extracelular de los gránulos de células  y células asesinas naturales humanas, siendo considerados como factores de virulencia de esta especie esos elementos y otras moléculas ( hemolisinas, citotoxinas, etc) aisladas en las mismas.

Diagnóstico de Amebiasis

El diagnóstico de esta parasitosis es hartamente difícil, ya que intervienen en el mismo, toda una serie de factores que influyen en él.

Estos factores son inherentes a la toma de muestra, a la técnica utilizada, a los conocimientos del técnico que hace el procesamiento, entre otros.

El procesamiento de la muestra debe llevarse a cabo dentro de la primera hora de su emisión  en el caso de heces líquidas o blandas, ya que de ese modo tendremos la oportunidad de ver los trofozoítos con sus caracteres morfológicos y su motilidad, las muestras sólidas pueden procesarse a las 24 horas de emitidas siempre y cuando se conserven en refrigeración. Los frascos para su recolección serán limpios y secos y se le orientará al paciente la cantidad de muestra a recoger y que nunca deberán mezclarse con orina.

Los  procederes diagnósticos a utilizar pueden ser directos e indirectos.

Las muestras para la observación directa se procesarán  húmedas entre cubre y  portaobjeto bien con solución salina fisiológica, solución yodada o solución amortiguada de azul de metileno.     

Cuando la muestra es mucopiosanguinolenta se debe de tomar para la observación parte de ese mucus sanguinolento.

Las muestras pueden ser tomadas directas de las lesiones intestinales, con una cucharilla durante una rectoscopía o colonoscopía, pueden ser tomadas de  lesiones de piel o de mucosas ( urogenitales, boca de colostomía ), mediante un barrido suave de las lesiones con un asa de nicrom estéril para ver entre cubre y portaobjetos.

Por medio de estas técnicas directas tendremos la posibilidad de observar los trofozoítos, de forma tal  que podremos diferenciar la E. histolytica, que tendrá hematíes en su citoplasma o la E. dispar que puede contener bacterias, de ese modo no se aumenta el % de amebiosis a E. histolytica que se diagnostica.

En las muestras sólidas solamente podemos encontrar los quistes.

Existen procederes técnicos de concentración, que aunque no son muy útiles en esta parasitosis,  pero pueden indicarse la técnica de Ritchie, modificada por Ridley y Hawood y la técnica de Faust.

Entre las coloraciones de que podemos disponer para el diagnóstico de la amebiosis tenemos la coloración Tricrómica de Wheatley y la de Hematoxilina férrica.

En la amebiosis invasiva el ultrasonido, ayuda en el diagnóstico, sobre todo en lo que respecta a hígado y pulmón, permitiéndonos evaluar la evolución de la lesión.

Se plantea  por algunos autores que no debe hacerse punción en el absceso hepático    amebiano, ya que la infección puede propagarse en el trayecto del trócar utilizado, prefiriéndose la evacuación del mismo por medios quirúrgicos.

En casos invasivos, la Anatomía patológica nos ofrece ayuda, con los estudios de material de punciones y biopsias.

El cultivo in vitro no es todo lo útil que se espera, ya que es una técnica no muy fácil, cara y su resultado no es inmediato, sólo se lleva a cabo en laboratorios con muchas condiciones

También utilizamos el estudio del LCR. En materia de penetración del sistema nervioso central por amebiosis invasiva propiamente dicha o por estudio de meningoencefalitis eosinofílica, que veremos a posteriori.

En las posibilidades diagnósticas de amebiasis pulmonar, se utiliza el examen del esputo y del material tomado en una broncoscopía.   

Métodos indirectos  Amebiasis

  • Detección de anticuerpos anti E. histolytica. (extendido a saliva y heces).
  • Hemaglutiación indirecta, reconocida desde hace tiempo como de referencia.
  • Doble inmunodifusión en gel.
  • Contrainmunoelectroforesis.
  • Inmunofluorescencia indirecta.
  • ELISA. 

La imagenología nos es útil en la amebiasis invasiva, prefiriendo el ultrasonido a los Rayos X convencionales, ya que nos permite no solamente el diagnóstico sino también la evolución de la lesión detectada, su eficacia es del 85 al 90 %.

La Tomografía axial computarizada nos es muy útil ante la presencia   diagnóstica absceso cerebral.                                                  

Entre otros complementarios utilizados de forma indirecta tenemos:       

  • Sangre oculta en heces.
  • Hemograma (completo ).
  • Pruebas funcionales hepáticas.

Amebas de Vida Libre

Se conocen también como Terraamebas. Ellas comprenden una unidad ecológica integrada por amebas de distintos géneros y biología distinta. Frecuentes en medios compuestos por tierra húmeda, rica en humus, residuos vegetales o lino.

Son ellas:

  • Hartmanella hialina.
    • Naegleria fowleri.
    • Acanthamoeba sp.

Pueden provocar Meningoencefalitis eosinofílica y Encefalitis granulomatosa amebiana

La Meningoencefalitis eosinofílica, es muy severa y aun cuando se traten en la mayoría de los casos llevan a desenlace fatal a su portador, ya que cuando se sospecha el diagnóstico, ya el paciente está en coma.

Se tiene datos de infección a través del agua por ejemplo un bañistas de piscinas bajo techo y en personas que han hecho caminatas por territorios de charcas desecadas etc . Sus quistes son muy resistentes, incluso a la cloración. Penetran por las mucosas, fundamentalmente por la nasal, pasan a  la lámina cribosa, es a partir de ahí donde pasa al cerebro y se desencadena tan grave enfermedad, cuyo diagnóstico diferencial se lleva a cabo con meningoencefalitis bacteriana y la invasión cerebral de E. histolytica.

Tratamiento

Medidas preventivas:

  1. Eliminación sanitaria de las excretas.
  2. Salvaguardar los suministros estatales de agua frente a la profanación con excremento y hervir (10 min) del agua para beber.
  3. Salvaguardar los alimentos frente a la contaminación de las moscas y otros insectos.
  4. Lavado correcto de las verduras y enjuague con cloro – acido diluido (como el vinagre).
  5. Cautela del estado de salud y de las rutinas higiénicos – sanitarias en los manipuladores de alimentos.

Quimioterapia

Para las formas aguda (disentérica) y subaguda se utilizará uno de los medicamentos propuesta en la tabla 34.1. Para la forma fulminante ver tabla 34.2 y para la forma diarreica ligera ver tabla 34.3.

Quimioterapia de las formas aguda y subaguda de amebiasis

Fármaco Dosis y administración
Metronidazol 750 mg (tab. 250 mg) en 3 subdosis cada 8 h v.o. por 7-10 días
Tinidazol 2 g (tab. 500 mg) en 2-4 subdosis v.o. por 5 días; 2 g v.o. un solo día (en una sola dosis)
Secnidazol 2 g (tab. 500 mg) un solo día v.o. (en una sola dosis)
Dihidroemetina 1-1,5 mg/kg/día por vía i.m. por 3-5 días, máxima dosis 90 mg/día
Quinfamida* 300 mg (tab. 100 mg) en 3 subdosis cada 8 h v.o. por 10 días. En ocasiones es necesario asociar con metroni- dazol o tinidazol o un antiamebiano de acción luminar
Furoato de diloxanida 1,5 g (tab. 500 mg) en 3 subdosis cada 8 h  v.o. por 10 días  
Diyodohidroxiquina 650 g (tab. 500 mg) en 3 subdosis cada 8 h v.o. por 10 días

Quimioterapia de la forma fulminante

Fármaco Dosis y administración
Metronidazol 115 mg/kg dosis inicial, administrar lentamente en 1 h. Después, 7,5 mg/kg cada 6 h por vía i.v. por 3-5 días según evolución
Dihidroemetina Similar a la dosis de la forma aguda por 5-10 días. Después, según evolución, y continuar con derivados imidazóles v.o. (medicamentos de acción hística) por 10 días. En ocasiones es necesario añadir antiamebiano de acción luminar

Quimioterapia de la forma diarreica ligera

Fármaco Dosis y administración
Metronidazol 750 mg 3 subdosis cada 8 h v.o. por 7 días
Furoato de diloxanida Similar a la dosis señalada en la forma aguda

En el caso de los portadores se impondrá un control clínico. Si hay riesgo de que contaminen al medio familiar o sea un manipulador de alimentos, debe indi- carse tratamiento con medicamento de acción luminar en las dosis señaladas para la forma ligera.

Las 8-hidroxiquinolinas (diyodohidroxiquina y yodoclorhidroxiquinolina) están contraindicadas en pacientes con intolerancia al yodo o con daño hepático, así como en aquellos pacientes que hayan sufrido de neuropatía mieloóptica. También deben ser usadas con precaución en pacientes con historia de síntomas ano-rectales, ya que con frecuencia aumentan los síntomas anales. Contrariamente de estas limitaciones, es una droga útil para el tratamiento de la amebiasis luminar.

Criterio de curación

  1. Examen de heces fecales semanal con resultado negativo por intervalo de 4-6 sem.
  2. Examen rectosigmoidoscópico negativo de amebiasis en las formas clínicas aguda y fulminante.
  3. En el paciente manipulador de alimentos se debe ser estricto en el control de los exámenes seriados semanales de heces fecales antes de autorizar su incorporación a dicha actividad laboral.

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